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Composta Seca, ¿qué si?, ¿qué no? y ¿cómo funciona?

El problema de generación de desechos es un tema constante en la información que buscamos transmitir. Comúnmente el 50% de los desechos que generamos en casa son orgánicos. Una alternativa sustentable y responsable con el medio ambiente es la creación de composta; es que una lechuga, por ejemplo, en un vertedero podría tardar hasta 50 años en degradarse. Durante ese tiempo los gases de efecto invernadero de estas emisiones se sumarían al problema del calentamiento global. 

La composta es una solución viable al tratamiento de residuos orgánicos; ya que no sólo evita que estos terminen contaminando sino también permite que los nutrientes que aún tienen regresen a la tierra. En casa lo más común es la composta seca, existen proyectos como Hagamos Composta y Zama que nos ofrecen alternativas para empezar a hacerla.

En las redes de Hagamos Composta podemos encontrar valiosa información sobre este proceso. Para empezar lo que se necesita para producir composta. La Materia Orgánica se divide en verde y café, la primera se refiere a desechos que principalmente generamos en la cocina. Estos elementos son ricos en nitrógeno, lo cual ayuda a producir proteínas y ácidos nucleicos que sirven de alimento para los microorganismos de la composta. 

Los residuos cafés pueden provenir del jardín: ramas, pasto, hojas e incluso madera. Estos son ricos en carbono, elemento que ayuda a obtener energía a los microorganismos. También se necesita aire, el oxígeno es necesario para el proceso de descomposición. Y claro, necesitas un lugar para hacer la composta. Este puede ser cualquier tipo de recipiente o un espacio en el jardín, si es que se tiene. 

En realidad no es tan difícil identificar aquellos elementos que se pueden integrar a la composta seca. Pero, en nuestro día a día tal vez necesitemos un poco de ayuda mientras nos convertimos en todos unos expertos del compostaje. Para empezar la comida, recuerda que puedes agregar el grano de café molido que usaste en la mañana. También puedes agregar cualquier producto derivado de maíz, incluyendo el palito con el que te entregan tu elote. Las hojas de tamal también van a la composta, y las bolsitas con las que preparas tu té. 

Las frutas y verduras también se pueden agregar a esta composta, al igual que aserrín y madera. De hecho el aserrín ofrece muchos beneficios a la composta: ayuda a oxigenar evitando la compactación, aporta nutrientes a los microorganismos y absorbe el olor. Pasta y restos de pan también van a la composta, al igual que toallas de cocina y podría ser cartón. 

Digo podría ser, porque Paola Barranco de Zama considera que la composta debería ser la última opción para elementos que pueden ser reciclados por otros procesos. El cartón podría llevarse para reciclaje, evitando así la producción de nuevo. Pero por ejemplo, las charolas donde en algunos lugares almacenan los huevos si deben ir a la composta. Esto es porque ese material es producto del reciclaje, por lo cual se encuentra en su última fase. 

Una vez que la composta ha hecho su proceso de descomposición, el remanente pasa por una criba. Esto es, todo aquello que ya debería parecer tierra y adoptó un olor agradable, se pasa por una fina red para separar los residuos que aún necesitan más tiempo para descomponerse. Este puede ser un proceso incluso terapéutico que al hacerlo con las manos nos hace sentir en contacto con la tierra. La composta representa un rico nutriente para nuestras plantas. 

La realidad es que hacer composta seca es mucho más sencillo de lo que imaginamos. Además contamos con la ayuda de expertos que nos pueden acompañar en este proceso. Anímate a preguntar, investigar y empezar a actuar reduciendo tus desechos orgánicos en pro del Planeta. 

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