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Esclavitud moderna en la moda

Para este punto de la vida es probable que, si te gusta la moda o si te gusta impulsar los estilos de vida sustentables; ya conoces la trágica y fatal historia del edificio Rana Plaza, ubicado en el distrito de Daca, capital de Bangladesh; que dejó como saldo 1127 muertos y 2437 heridos en el 2013. Ese momento fue el punto de quiebre para que la atención mundial volteara a ver y buscara respuestas sobre las razones por las que una tragedia de esa magnitud ocurrió.

Luego de esto e incluso en la actualidad muchas personas se siguen preguntando ¿por qué suceden este tipo de tragedias? Si estos trabajos son tan peligrosos ¿por qué los siguen aceptando? Y sobre todo ¿cómo es que estos modelos de trabajo se siguen reproduciendo en cada vez más partes del mundo?

Todas estas preguntas quizá se empiezan a contestar cuando ahondamos en el concepto y consecuencias de la esclavitud moderna. 

La esclavitud tiene sus primeros antecedentes “en la Grecia Antigua cuando Aristóteles  postulaba su concepto de esclavitud natural. Se basaba en la condición mediante la cual el  hombre es concebido, esto implica ser igual al resto de la población civilizada. La misma cuestión se da con la subordinación de género […] La condición del hombre sin embargo sería y sigue siendo el elemento base para entender a la autonomía y la represión.”

Socialmente estos esquemas de autonomía y represión siempre han existido y lejos de eliminarlos de nuestra sociedad pareciera que únicamente se van transformando para adaptarse a las nuevas normas y aprovecharse de los agujeros del sistema para hacer legales estas prácticas que limitan el desarrollo de los sectores vulnerables de la población.

Y es que ¿cómo es posible que una persona que trabaja 12 horas o más bajo un sueldo de 8000 takas (aproximadamente 2000 pesos mexicanos al mes); podría llevar una vida digna? Se supone que un salario digno debería alcanzar perfectamente para poder pagar alimentos, vivienda, atención médica, educación, ropa, transporte y además tener ahorros. Suponiendo que estas personas no tengan familia, ganar 2000 pesos al mes no te alcanza ni siquiera para satisfacer correctamente estos derechos de forma individual.

Y quizá la respuesta lógica más sencilla sería: búscate otro trabajo, supérate para que puedas ganar más dinero en otro lado. Pero las cosas no son así de fáciles; los lugares en donde este tipo de sueldos tan bajos son aceptados es porque las condiciones sociales lo permiten. No es que los trabajadores de las industrias maquiladores no busquen mejores condiciones de vida; lo que pasa es que literalmente o aceptan esos trabajos o para ganarse la vida tienen que recurrir a prácticas ilegales como la delincuencia, el narcotráfico o la prostitución. ¿Qué será peor? No hay opción.

La esclavitud moderna es un problema de índole mundial y consecuencia directa de la globalización. Según el Global Slavery Index, en su reporte del 2018 (el último reporte generado sobre este problema) las consecuencias de la esclavitud moderna se desencadenan debido al trabajo forzado en las cadenas de suministro mundiales, esto para mantener a los proveedores con precios “competitivos”.

Las cinco cadenas de suministro que más ponen en riesgo a los trabajadores, vulnerando sus derechos básicos (es decir funcionando bajo las dinámicas antes mencionadas) son en primer lugar la industria tecnológica de las computadoras, celulares y laptops; en segundo lugar, con una ganancia aproximada de 127.7 mil millones de dólares, la industria textil; posteriormente en lugar 3, 4 y 5 la industria de la pesca, la industria de la cocoa y la industria del cultivo de caña de azúcar.

Según este mismo reporte, en términos globales, los países en donde existe mayor esclavitud moderna son: Corea del Norte, Eritrea, Burundi, la República Central Africana, Afganistán, Mauritania, Sudán del Sur, Pakistán, Cambodia e Iran. Así que la próxima vez que quieras comprar un bien con un precio mas barato que la media en el mercado y ese bien provenga de alguno de estos países; muy probablemente ese precio lo esté pagando un esclavo de la modernidad.

Pero el truco mas viejo del manual es que no todos los elementos del producto final se maquilaron en los mismos lugares. Por ejemplo, tu chamarra puede decir “Hecho en México”, esto quiere decir que la confección final fue elaborada en ese país. Pero de los suministros que se usaron para ese producto no tienes claridad, es decir, ¿de dónde vienen los cierres de la chamarra? ¿Y la tela? ¿Los botones? ¿Y el hilo?

La transparencia sirve para que aquellos a quienes les importan y se interesan en estos temas; tengan mayor claridad de lo que están comprando, para tener más herramientas para el consumo responsable. Pero aún más importante, la transparencia es un fuerte elemento para combatir la esclavitud moderna: la verdadera compra sin culpa.

Una mirada rápida a nuestro país

México en América ocupa el lugar número 11 de 27 países, donde 2.7 personas de cada 1000 se encuentran trabajando en condiciones de esclavitud moderna. Es decir, aproximadamente 341,000 personas.

Pero la cifra más alarmante de todo este análisis y que también corresponde a la condición de paso migratorio en las que se encuentra el país (es decir que México recibe y expulsa migrantes todo el tiempo); es que tenemos 57.3 de vulnerabilidad a la esclavitud moderna. Es decir, nuestra industria manufacturera (en donde entra gran parte de nuestra industria textil) está en alto riesgo de caer en estas prácticas debido a las condiciones globales.

Este índice aun no está actualizado. Muy probablemente los efectos de la pandemia sólo incrementaron las condiciones deplorables en las que ya de por sí se produce lo que consumimos. Para hablar profundamente sobre esto habrá que esperar al siguiente reporte pero mientras; es necesario que comencemos a ser conscientes de nuestro consumo. No por nosotros, si no por aquellos que literalmente y cómo ya expliqué, incluso con cifras, no tienen opciones. Tú si tienes opciones.

Estas cifras, lejos de hacerte caer en pánico deben servirte como un recordatorio de que todo lo que puedas hacer, todo lo que esté en tus manos por hacer; (sin repercutir en tu salud mental) para ayudar a que este tipo de fenómenos sigan ocurriendo ¡Hazlo! La acción individual es importante porque sólo así generas cambios comunitarios, no lo olvides.

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