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La problemática del desperdicio de aliementos

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Recuerdo la contundente advertencia de mi madre cuando era niño: “no te paras de la mesa hasta que termines tu comida”. Acompañada a esa clásica frase venía él: “¿cuántos niños no quisieran tener un plato de comida?”. Sin importar el castigo, la advertencia o el intento de hacerme empático siempre había desperdicio de alimentos conmigo. 

Esta podría ser una tonta anécdota personal. Pero, piensa en tu día a día y la manera en la que te alimentas ¿Puedes dimensionar la cantidad de comida que desechas? Tal vez hiciste tu supermercado y compraste cosas que se echaron a perder en la alacena o refrigerador. Puede que fueras a un restaurante y dejaras buena parte de tu plato. O no te gustan las frutas y verduras que no se ven bonitas y las dejas en el tianguis, mercado o super. 

La realidad es que el desperdicio de alimentos en México es una problemática en muchos niveles. Económicamente el desperdicio de alimentos representa una pérdida de 491 mil millones de pesos, esto equivale a poco más del 2% del Producto Interno Bruto nacional. En cuanto a gases de efecto invernadero, se estima que este fenómeno emite aproximadamente 36 millones de toneladas de CO2. Esto equivale a las emisiones ocasionadas por automóviles durante un año en las ciudades de México, Guadalajara y Monterrey. 

También existe una huella hídrica en medio de una de las peores sequías que hemos experimentado. La cantidad de agua que se utiliza para producir alimentos que terminan en desperdicio equivale a abastecer al total de la población mexicana por dos años y medio. 

Todo esto resulta aún más impactante cuando entendemos que 28 millones de mexicanos no cuentan con un acceso digno a la alimentación. 

¿Qué puedo hacer para evitar el desperdicio de alimentos? 

Sé consciente con tus compras

En muchas ocasiones no hacemos nuestra despensa de manera consciente. Solemos comprar cosas por impulso y terminamos tirando comida que se echó a perder almacenada. Piensa en tus comidas diarias, sé honesto de que tanto puedes cocinar. Compra solo lo necesario y almacénalo en contenedores que te permitan ver qué es lo que tienes. 

No le hagas el feo a las frutas y verduras

Seguro siempre buscas las más bonitas de la pila. Pero en muchas ocasiones nuestros cánones estéticos no tienen nada que ver con la calidad de las frutas y verduras. Dale una oportunidad a esa zanahoria chueca, a la manzana opaca o a la lechuga que ya oxidó parte de sus hojas. Existen aplicaciones como Perfekto Mx que buscan rescatar este tipo de productos y ofrecerlos a consumidores conscientes. 

Elige bien en el restaurante

En muchas ocasiones el hambre nos gana y terminamos por pedir sin pensar en los platillos. Aprovecha que muchos de esos platos incluyen ya el gramaje y calcula si podrás o no terminarlo. Puedes pedir por tiempos, sin prisa, sintiendo tu estómago. Ahora, existen aplicaciones como Cheaf que te acerca a alimentos que los restaurantes ya no pueden ofertar pero que están en excelentes condiciones. Puedes evitar que estos alimentos lleguen a desperdicio y pagar mucho menos de lo que normalmente lo harías. 

Aprovecha los recursos al máximo

En muchas ocasiones cuando utilizamos un ingrediente natural o vegetal nos limitamos a sólo una parte de él. Desechamos tal vez el tallo, o la cáscara, o los huesos, o la piel. Pero la realidad es que existen miles de opciones para aprovechar al máximo ingredientes o partes de ellos que consideramos desecho. Podemos tomar a los grandes restaurantes como ejemplo. LEO de Bogotá, posicionado en el lugar 46 de los 50 best; ofrece un platillo en donde un pez del Amazonas colombiano se aprovecha al máximo. La piel, los huesos, la carne y hasta los cartílagos hacen parte de uno de los platillos más memorables de este increíble restaurante.