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Lavar a máquina contribuye a la contaminación acuática por microplásticos

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Práctico y fácil, la lavadora es lo más… pero, ¿realmente vale la pena?


Una de las cosas que más amo hacer es lavar mi ropa. Hacerlo es como un ritual: separar la ropa (o no), abrir la compuerta, escoger el detergente, el suavizante y programar la máquina para que se tome el tiempo y que la ropa se lave sola. A veces hasta lo hago solo para desestresarme. 

¿Qué podría haber mal en lavar a máquina? Pues bien, esta fue una de las principales dudas que me surgieron cuando comencé a reflexionar sobre la vida de la ropa una vez que la metemos a la lavadora. Y esto fue lo que encontré. 

El lavado a máquina y el desecho de ropa

Según el Foro Económico Mundial (WEF, en inglés) menciona que el 90% de las prendas que se desechan en el mundo provienen de una sobre lavado de las personas. Es decir, lavamos tanto y tan seguido nuestra ropa que cuando ésta se deslava, se agranda o se estropea por el uso continuo de la lavadora, que la desechamos así sin más. 

Además, según la investigación de Koren Helbig para The Guardian, nuestra ropa podría contribuir al crecimiento de la contaminación de plástico en el planeta. ¿Cómo? Todo está conectado con la lavadora. Según un estudio de OrbMedia, existen microplásticos en el agua que bebemos y esos microplásticos provienen de la ropa que lavamos. 

Microplásticos: los enemigos invisibles 

 A pesar de que lavar a lavadora implica muchos costos al planeta como la contaminación del agua a partir de los detergentes o la utilización de grandes cantidades no solo de energía eléctrica sino de energía calórica al calentar el agua y el aire para secar las prendas, hay un enemigo más dañino aún que estaba invisible hasta el momento: los microplásticos desprendidos en los ciclos de lavado.  

Según el Instituto Americano de Limpieza (TEACI, en inglés, las prendas con fibras sintéticas cuyo origen es el petróleo como el nylon y el poliéster desprenden microplásticos que se quedan en el agua. Esto es porque, al momento de lavarse a máquina, el calor que se utiliza para calentar el agua hace que las fibras se desprendan, provocando así la contaminación. 

Según Statista a través de la Universidad de Plymouth la fibra que más se ha encontrado en lavados con agua calentada a 30 y 40 grados centígrados y siendo combinada con varios detergente es el acrílico, desprendiendo alrededor de 729 789  fibras por cada 6 kilos de ropa. Le siguen el poliéster con 496 030 microfibras desprendidas y la mezcla de algodón con poliéster con 137 951 microfibras.

Una de las opciones que editores y ambientalistas de medios como The Guardian o The New York Times es no utilizar agua caliente al momento de lavar en lavadora. Y otra de las acciones más eficaces es el lavar a mano, con agua fría y jabones amigables con el medio ambiente. 

¿Qué hago para reducir esto? 

Lo cierto es que vivimos en una época donde todo lo queremos rápido y a su vez, tener el mínimo impacto ambiental en el mundo. Y para mucho que nos leen seguro piensan: ¡lavar a mano no es mi opción en este momento!  Y descuida, estos cambios son procesos largos que deben ser reflexionados para llegar a ellos. No se trata de dejar de utilizar la lavadora de un día al otro y hacerla tu peor enemiga; sino todo lo contrario: se trata de generar opciones y procesos que sean los más amigables para no contaminar tanto. 

Según Mark Browne, ecologista de la Universidad de New South Wales, declaró a  The Guardian, que estas microfibras son tan pequeñas que no se pueden atrapar y terminan en océanos y ríos. Además, se estima que al menos 1900 fibras sintéticas se desprenden de la prenda por cada lavada. Por lo que la acción a tomar es consumir menos de estas prendas y lavarlas en frío, ya que el agua caliente potencia el desprendimiento de estos materiales. 

Otra de las acciones que se han tomado es el posible mercadeo de boca en boca y de las marcas al recomendar a sus clientes no lavar tan seguido sus prendas ya que lavándolas menos alientan a sus consumidores a cuidar y prolongar la vida de su ropa. Además que dentro de este sistema de mercadeo, el anuncio de nuevos materiales anti sudor y olor, son los favoritos para presumir. 

Así que ya lo sabes. Que esto no te impida seguir usando tu lavadora, sino más bien aprender a usarla de manera más consciente y realizar lo que esté en tus manos para contribuir al cuidado del planeta.