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Pulmones azules, Día Mundial de los Océanos

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Si en este momento te pregunto ¿cuál es la primera imagen que te llega a la mente al decir
“ciclo del oxígeno”? puedo apostar, casi con certeza, que podría visualizar perfectamente el
típico diagrama en donde se muestra un ser vivo respirando (posiblemente una vaca), una
construcción industrial emitiendo CO2 a la atmósfera y un árbol absorbiendo el dióxido de
carbono y arrojando oxígeno a través de la fotosíntesis.

Siempre hemos relacionado el oxígeno con las plantas, la fotosíntesis y los ecosistemas
terrestres. Es lo que hemos aprendido desde pequeños. Y no pretendo infravalorar la
importancia del rol que juegan los árboles, plantas y demás especies vegetales terrestres en la
generación del oxígeno que respiramos, pero sí considero que es necesario comenzar a
reconocer la importancia de los océanos en este proceso también.

Los océanos

Los océanos no solo cubren más del 70% del planeta, sino que también son los productores de
al menos el 50% del oxígeno, y además absorben poco más del 30% del dióxido de carbono
producido por los seres humanos, es decir, lo equivalente a 4 veces más de lo que absorbe la
selva amazónica. En otras palabras, los océanos son nuestros “pulmones azules”.

Actualmente la actividad humana ha generado daños ambientales tanto en los ecosistemas
terrestres como en los marítimos. Los océanos han perdido cerca del 50% de sus arrecifes de
coral, se han reducido alrededor del 90% de las grandes especies marítimas, ha disminuido el
pH del agua aumentando la acidez del mar y amenazando la estabilidad de múltiples
ejemplares, se ha reducido notablemente los niveles de oxígeno y ha aumentado la
temperatura promedio del océano, entre muchas otras consecuencias más.

Esta situación pone en riesgo no solo la estabilidad de los ecosistemas marítimos, sino también
de la vida en general. Nuestro planeta, sus seres vivos y sus ciclos están interconectados, todo
lo que atente contra la estabilidad de los ecosistemas marinos afectan directamente a los
terrestres y viceversa. Por lo tanto, para mantener la salud de nuestro planeta, los demás seres
vivos y de nosotros mismos, debemos trabajar juntos para restaurar la vitalidad marina y cuidar
de nuestros océanos.

¿Qué puedo hacer?

Por eso, debemos apoyar proyectos de conservación marina para proteger a las especies
marítimas que se encuentran en peligro, fomentar iniciativas para la regeneración de arrecifes
de coral, reducir nuestro consumo de animales marinos y cambiar a una dieta a base de
plantas y/o vegetales (plant-based)
, exigir la implementación de regulaciones para la pesca,
modificar nuestro modelo de consumo y producción que está explotando los ecosistemas
marinos, apoyar a las organizaciones que enfocan sus esfuerzos a la protección marina y
ambiental, etc.

En resumen, como señaló la bióloga marina, Sylvia Earle “Without blue, there is no green” sin
azul, no hay verde; y sin azul ni verde, no hay vida.

Es nuestra responsabilidad revertir los daños que hemos causado, y todo es posible si cada
uno de nosotros hace su parte y pone su granito de arena.

Fuentes:

https://www.gob.mx/conanp/articulos/oceanos-pulmones-del-planeta?idiom=es#:~:text=Oc%C3%A9anos%2C%20pulmones%20del%20planeta.,personas%20en%20todo%20el%20mundo

https://www.seaspiracy.org/facts

https://www.un.org/es/observances/oceans-day

LAS IDEAS EXPRESADAS EN ESTE ARTÍCULO SON FRUTO DE LA LABOR DE PIA VIGIL, PARTE DEL EQUIPO DE PLASTIC OCEANS.