Blog

¿Qué fue lo que pasó en Rana Plaza?

Compartir:

Al ver una prenda de vestir exhibida en alguno de los aparadores de nuestras tiendas favoritas es muy común hacernos cuestionamientos como: “¿tendrá descuento?” “¿podré pagarlo?” “¿me lo merezco?” y analizamos rápidamente en nuestra cabeza al tiempo en que desenfundamos la tarjeta despreocupados del origen de esa prenda que tanto llamó nuestra atención.

Era 24 de abril del 2013, cuando colapsó el edificio Rana Plaza, poniendo en manifiesto ante el mundo las precarias condiciones de trabajo que enfrentan los países en vías de desarrollo como Bangladés, donde se fabrican muchas de las prendas de los afamados aparadores occidentales.

Tragedia originada en Daca, su capital, y que ocasionó la muerte de al menos 1.127 personas y heridas a 2.438. Rana Plaza, el edificio de nueve plantas y albergue de 5 talleres textiles que gritaban injusticia.

Días antes de que el incidente en Rana Plaza ocurriera, varixs de sus trabajadorxs habían informado de las grietas en el complejo manufacturero. El miedo a perder su trabajo los silenció antes que la muerte lo hiciera.

No pasó mucho tiempo sin que la tragedia fuera bautizada; y después del “homicidio industrial masivo”, se llego a firmar el Acuerdo de Seguridad de Bangladés al que se unieron 200 marcas pertenecientes a 5 grupos textiles. Entre ellos el español Inditex y el sueco H&M.

Pero bien dicen que del dicho al hecho hay mucho trecho, y las sweatshops, eufemismo que refiere a la explotación laboral o esclavitud contemporánea siguen expandiéndose. Rana Plaza expuso lo que sucede principalmente en países del continente asiático, donde el trabajador recibe sueldos muy bajos por la arcaica manufactura de ropa, juguetes, calzado y otros bienes de consumo.

Fashion Revolution

Pareciera algo complicado aunar la conciencia moral con una industria como la moda, dónde miles de personas trabajan en el anonimato. Una industria que podrías pensar es tan superficial como sus aparadores, o sus campañas publicitarias. Pero mientras muchxs tratan de arrebatarle la dignidad a la belleza, hay personas como Carry Somers y su emprendimiento Fashion Revolution.

Fashion Revolution busca que tragedias como la ocurrida en Rana Plaza nunca vuelvan a suceder creando la ética del consumidor por medio de la transparencia, actualizándonos de quienes son lxs proveedores de ropa de nuestras marcas favoritas, dejando atrás el anonimato dentro de la industria textil y emitiendo un certificado anual con las 100 marcas más respetuosas, más transparentes. Una ONG sin fines de lucro que vale la pena buscar de referencia antes de pasar despreocupadamente nuestra tarjeta.

Seamos consumidores responsables

“¿Podremos pagarlo?” Defendamos lo legítimo. Ropa limpia, también es una es una red global que trabaja para mejorar las condiciones laborales en el ámbito textil y podemos contribuir con nuestra firma para que esto suceda ropalimpia.org

Conozcamos el origen de nuestros productos de consumo para poder mejorar la forma en que han sido producidos. Por un fututo más sostenible y justo.