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Seaspiracy, ¿cómo evitar la eco-ansiedad después de ver el documental?

En una era donde el acceso a la información es constante y fácil, es normal sobre estimularse. Ahora podemos conocer sobre muchas problemáticas relacionadas al medio ambiente gracias a documentales, reportajes y hasta post en redes sociales. El problema es cuando esta información en lugar de invitarnos a accionar sólo nos llena de eco-ansiedad. ¿A alguien más le pasó esto después de ver Seaspiracy? 

Seaspiracy es una producción documental que puedes ver en Netflix, se estrenó este año y apenas salió causó conmoción en aquellos que lo vieron. Todo empieza cuando Ali Tabrizi -un cineasta británico- decide realizar un documental sobre la relación del hombre con el océano. Al investigar descubre sucesos como la matanza de delfines en Taiji, Japón y su relación con los centros marinos de entretenimiento. 

Ese acontecimiento causa tal impacto en el que la investigación empieza a escalar para conocer el verdadero impacto del ser humano en la vida marina. A partir de eso se habla de matanza de tiburones, pesca desmedida por parte de la industria alimenticia, invasión de aguas marítimas en países pequeños por parte de productoras internacionales, pésimas situaciones sanitarias en los criaderos de especies como el salmón; y hasta esclavitud en botes de pesca asiáticos. 

Este documental representa una escala de emociones que llevan a la conmoción que también afectan a su protagonista. Conforme entrevista y se acerca con algunas ONGs es evidente su molestia y el diálogo parece más acusatorio que investigativo. Y es que uno de los puntos que más perturban a Ali, es el hecho de que la certificación de pesca sustentable y el atún sin daño a los delfines, no es más que un mero trámite que en realidad no garantiza nada. 

¿Qué puedo hacer?

Sí, es un documental emocional que nos hace reflexionar sobre nuestra relación con los océanos y sus habitantes; pero como en muchas ocasiones, no debe ser nuestra única fuente de información. Como muchos otros creemos en la transparencia y la información responsable para poder formar nuestro criterio y a partir de ahí tomar decisiones en pro del Planeta. 

Así que nuestro primer consejo si decides accionar a partir de Seaspiracy es encontrar otras fuentes de información. Ali entrevista a muchos activistas y pocos expertos, podrías comenzar por buscar información en organizaciones y científicos que hablen sobre el tema de la explotación de los mares. 

Aquí van algunos datos clave de Seaspiracy que creemos importantes compartir y que han sido confirmados por organizaciones.

-Los microorganismos en los océanos absorben 4 veces más CO2 que el amazonas. Existen organismos como el plancton que tienen esta capacidad en los océanos. Esto significa que los mares tienen un papel de suma importancia en el combate al cambio climático. 

-La pesca comercial es responsable del 95% del daño a los océanos. Existen técnicas como la pesca de arrastre en las que se lanza una enorme red al fondo del océano y se arrastra para atrapar peces. Esto daña el fondo océanico y captura a especies que comercialmente no sirven para propósitos comerciales. Estas especies terminan por morir en los barcos para posteriormente ser arrojadas como desecho al mar. 

-La matanza de tiburones puede alterar la cadena alimenticia y provocar la posterior extinción de otras especies. Cuando un ecosistema se queda sin la punta de su pirámide alimenticia, ocasiona que el nivel debajo de esta se reproduzca en sobremanera. Esto termina por crear un desequilibrio y que las especies terminan por consumir de más y terminan extinguiéndose cuando se quedan sin alimento. 

-Existe el esclavismo en botes de pesca. Desafortunadamente esto es cierto. En lugares como Tailandia, el 76% de las personas entrevistadas confesaron que existen acuerdos injustos que podrían clasificarse como esclavitud moderna. Además debemos reconocer que la pesca es una actividad peligrosa y sin las medidas necesarias podría resultar en acuerdos abusivos. 

Evitemos la eco-ansiedad

Sí, debemos tomar acción; pero como siempre, desde la información. El documental argumenta que no existe la pesca sustentable y que la única manera de salvar los océanos es dejando de comer pescado. El problema como siempre es la sobre explotación. Existen comunidades que durante años vivieron en armonía con el mar respetando temporadas de pesca y sacando del mar únicamente aquello que necesitaban. 

Otra parte de Seaspiracy indica que las redes de pesca aportan más plástico al océano que los plásticos de un solo uso. Tal vez esto sea cierto, pero de ninguna manera debe ser una excusa para que nosotros no bajemos de manera consciente nuestro consumo de desechables. 

Ahora, si tu argumento es que las especies marinas no sienten como los mamíferos por su sistema nervioso, esto es totalmente erróneo. Los peces tienen un sistema nervioso que les permite sentir dolor, angustia e incluso pueden comunicarse entre ellos dentro de un cardumen. 


Al final la decisión queda en ti. Si, la pesca comercial está devastando los océanos, pero tú decides cómo accionar en pro del Planeta. No dejes que la eco-ansiedad te venza, continúa informándote, no te juzgues por las decisiones que tomas y acciona desde un criterio bien formado. Si lo consideras necesario, busca alternativas que te permitan seguir consumiendo pescado de vez en cuando. 

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